VolvemosEnUnRatito

Diari de viatge

Ho Chi Minh y el Delta

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Dalat fundada por el médico francés Alexander Yersin durante el siglo XIX podríamos decir que se trata de un oasis en medio del desierto. Situado a 1500 metros por encima del nivel del mar, la región disfruta de un clima totalmente opuesto al resto del país con temperaturas entre 18-25ºC y que convirtieron a la ciudad en el lugar preferido por los colonos franceses en los tiempos de Indochina.

Ahora se ha convertido en la ciudad del amor por excelencia en Vietnam y muchas parejas vietnamitas recíen casadas pasan aquí su luna de miel. De hecho uno de los lugares más visitados es el valle del amor que data del 1935 situado a 5km al norte de Dalat.

Todo el mundo te dirá que hay un montón de puntos turísticos en Dalat pero eso no significa que sean bonitos o que valga la pena visitarlos. La montaña de Lang Bian seguramente sea el único lugar que valga un poco la pena visitar si tienes que elegir junto con el mercado central de Dalat que se sitúa en el centro de la ciudad y que rebosa de actividad tanto dentro como en las calles de los alrededores que se llenan de vendedores y compradores. Son muy reconocidas y codiciadas las especias de la zona, los aguacates, las frutas en conserva y las alcachofas que se venden frescas o para infusiones muy utilizadas por sus propiedades diuréticas, adelgazantes y purificantes. Nosotros compramos unos cuantos sobrecitos de infusión para el viaje.

Mama y papa comiendo en un garage convertido en restaurante

Rollitos de arroz a la brasa rellenos de platano

Mercado de Dalat

El guerrero de la Pobla

La pareja feliz

Vendedor ambulante de peces

Algo nos ronda por la cabeza

Centro de Dalat

Si te apetece puedes visitar la Crazy House que es un intento de casa modernista con inspiración guadiniana, nosotros no fuimos…

Los jardines de flores de Dalat y el lago Xuan Huong, también son bonitos y puedes visitarlos a pie ya que se encuentran en pleno centro de la ciudad.

En la ciudad es famosa y bien conocida la banda de moteros Easy Riders, un grupo profesional de motoristas que se dedican a llevar a turistas de paquete a visitar los lugares más emblemáticos de la región. También puedes contratarlos para trayectos de varios días o semanas si no tienes experiencia conduciendo motos.

Se debe tener cuidado porque existen muchísimos imitadores de los originales. Un buen método para reconocerlos es que los auténticos llevan un chaleco de color azul y negro con el nombre de su conocida banda en el pecho y siempre se reúnen en el mismo bar.

Recorrer un país en moto es algo especial, nosotros siempre que tenemos la oportunidad alquilamos una con Neus para movernos libremente y a pesar de que estuvimos negociando con ellos un precio razonable para visitar la zona con toda la familia el precio era demasiado alto y decidimos no contratar sus servicios.

Cada vez estamos más al sur y mañana ya bajamos hacia Ho Chi Minh la antigua capital del país pero antes hemos de encontrar hostel para cuando lleguemos mañana…

Por la mañana nos recoge un minibús cerca del hostel y nos lleva hasta la parada desde donde sale nuestro “bus-cama” hasta Ho Chi Minh. La sorpresa nos la llevamos cuando descubrimos nosotros y el resto de pasajeros que de camas ni hablar, un simple autobús normal y corriente sin camas ni ostias, el tema es que nosotros pagamos por ir medio tumbados porque el viaje es largo pero como siempre se trata de una prueba más del modo en que tratan a los turistas en este país.

El día ha sido duro, salimos a media mañana de Dalat y llegamos a Saigon de noche, pasadas las 6 de la tarde, un viaje de 7 horas se ha convertido en más de 10 horas dentro del cacharro pero viajando por el sudeste estas cositas pasan a menudo y es la gracia del tema.

En el hostel ya nos esperan, está totalmente reformado, no está mal, nos instalamos en las habitaciones.

La habitación triple resulta ser una doble con un colchón en el suelo para mi hermana…ya ni ganas de discutir tenemos jajaja!!!

Empieza a llover, salimos con Piolin a pasear en busca de la cena. Estamos en la zona de Phạm Ngũ Lão street, cerca de todo, resulta fácil.

La gente inunda las terrazas en busca de cerveza barata al igual que la persistente lluvia inunda las calles por donde ahora tenemos que caminar descalzos junto con todo lo que emerge de las alcantarillas.

Por la mañana salimos con ganas de recorrer otra vez las calles de Ho Chi Minh de las que tenemos muy buen recuerdo de hace unos años pero esta vez todos juntos. El calor no nos detendrá.

Vendedora de golondrinas, no se exactamente para que…

Buscamos la sombra de los árboles de Cong Vien 23 Thang 9 el pequeño parque al lado de Pham Ngu Lao, perfecto para darse un buen paseo durante el día o la noche de camino al mercado de Ben Thanh.

Los recordatorios de que es necesario trabajar todos unidos sin distinción de clases para un bien común es algo necesario en un país comunista y se encargan de difundir su teoría por todos lados.

El mercado es uno de los iconos de la ciudad y es un lugar muy frecuentado por viajeros que buscan artesanía téxtil y souvenirs ya que puedes encontrar de todo aunque a un precio algo más caro que en las calles cercanas a Pham Ngu Lao donde los precios son más ajustados.

Otra cosa no la sabremos pero las cervecitas estaban bien de precio. En la zona central del mercado se encuentran los puestos de comida y restaurantes tanto para los miles de clientes que pasan por aquí a diario como para los mismos comerciantes.

Después de las birras hay que hacer algo de ejercicio para quemar algunas calorías aunque sea a 38ºC.

Nos acercamos al final del viaje por Vietnam con mis padres y los días pasan más rápido de lo que nos gustaría. Se hace de noche, mañana tocan los túneles de Cu Chi y el museo de los vestigios de la guerra pero de momento hoy nos toca darnos otra de esos caprichitos que de vez en cuando puedes permitirte aquí que son baratos y además sientan bastante bien. Mi hermana lo tenía claro, un masaje de pies nos puede ir genial después de pasear un rato por la tarde antes de ir a cenar, no creéis chicos??

Al principio el ambiente ha sido un poco tenso y raro, yo creo que estas chicas a veces hacen otro tipo de masajes y han pensado que tal vez éramos una familia extraña, no se, no se, había ahí un clima tenso, me recordaba a un día en China con Neus hace años donde también creo que se masajeaban otros zonas corporales a parte de los pies, jajajaja, ha sido divertido!!

Unos huevos fritos tremendos y café con hielo espectacular que te deja sin poder dormir durante meses y ya estamos listos para visitar los túneles de Cu Chi.

Para llegar hasta Cu chi se recomienda ir en tour organizado debido a la dificultad para llegar hasta aquí sin la ayuda de un guía local.

Sinceramente creo que las mismas empresas inventan rutas nuevas cada día para llegar hasta aquí solo para disuadir a los que quieran intentar llegar por sus medios.

Si vas en moto y coche de alquiler y vas preguntando estoy seguro de que no hay ningún problema. El tema es que las agencias acostumbran a hacer alguna parada durante el camino en centros de artesanía donde trabaja gente afectada por los efectos de la guerra.

Mutilados, discapacitados y niños con alguna malformación debido al devastador agente naranja utilizado por los EEUU en la guerra de Vietnam trabajan en estos “centros turísticos” destinados a recaudar alguna ayuda, aunque no estoy muy seguro de quién se beneficia de ella.

Visitar los túneles es una de las cosas más enriquecedoras y culpidoras que puedes hacer si estás en Ho Chi Minh. Ver como los vietnamitas fueron capaces de ganar la guerra y el modo en que lo hicieron es increíble.

Mucha gente cree que estos túneles se construyeron durante la Guerra de Vietnam contra los americanos, sin embargo son anteriores, se construyeron durante la ocupación Francesa y fueron ampliados durante la guerra de Vietnam creando una gigantesca red de galerías subterráneas de más de 220 kilómetros alrededor de Saigon y que se comunicaba con otros túneles a lo largo de todo el país. Utilizados como bases de operaciones por el Vietcong, desde donde atacaban y se protegían de los ataques norteamericanos estos conductos fueron construidos por los campesinos vietnamitas que durante el día trabajan en los campos de arroz y durante la noche excavaban escondidos de las miradas francesas y norteamericanas más tarde.

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Los túneles se utilizaban como enlace entre multitud de aldeas donde los refugiados visitaban a sus familiares y se abastecían de víveres y armamento robado por los campesinos. Algunos túneles atravesaban ríos bajo tierra.

Es una pasada porque dentro de estas diminutas galerías desarrollaban gran parte de su vida durante la guerra. Tenían hijos bajo tierra, morían aquí, tenían hospitales, escuelas, cocinas donde las mujeres preparaban comida para los refugiados, grandes salas donde almacenaban armas o donde dormir e incluso teatros para entretener a los combatientes. Llegaron a vivir en los túneles más de 10.000 personas.

Utilizaban los túneles para moverse de un lugar a otro de la selva, atacar al enemigo y desaparecer sin dejar rastro. Como curiosidad, los Vietnamitas robaban las provisiones a los Americanos primero por cuestiones logísticas y segundo, para motivar al Viet Cong, cada saco de arroz y provisiones robadas a los americanos moralizaba aún más si cabe al pueblo Vietnamita, cuyo lema era lucharemos mil años más.

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Esta foto es de hace 5 años

Esta foto es de hace 5 años

Para protegerse de los ataques de los bombarderos estadounidenses excavaron hasta 3 niveles de profundidad, uno a 6 metros de profundidad y los otros dos a 8 y 10 metros respectivamente así que cuando alertaban de la llegada de aviones descendían a las galerías más profundas donde las bombas no afectaban.

La zona era bombardeada sin cesar durante días y las guerrillas de Vietcong se veían obligadas a permanecer bajo tierra sin poder salir.

Estaban tan bien camuflados que incluso el ejército norteamericano montaba campamentos encima de los túneles sin ni siquiera darse cuenta de la su presencia.

Foto del 2010

Foto del 2010

Fueron descubiertos sin pretenderlo por un sargento americano que creyó haber sido picado por un escorpión cuando en realidad se había sentado sobre una de las trampas colocadas en las trampillas de entrada a los túneles.

Se utilizaron todo tipo de gases tóxicos y explosivos para intentar acabar con los guerrilleros escondidos en ellos pero no servía de nada, solo afectaba a los primeros metros de las galerías.

Los americanos también usaron perros entrenados para introducirse bajo tierra pero eran fácilmente engañados colocándoles ropa de soldados americanos muertos en combate o pastillas de jabón que robaban en los campamentos yankies lo que despistaba a los perros que encontraban el olor familiar y no alertaban de su presencia.

Los americanos eran demasiado grandes para los túneles, que os aseguro que son diminutos (yo soy bastante pequeñín). Algunos “túneles trampa” eran más anchos de lo normal al inicio para que los americanos pudieran adentrarse unos cientos de metros y más adentro se estrechaban dejando a los americanos sin la posibilidad de retroceder fácilmente cuando eran atacados.

El ejército americano creó un cuerpo especial para acceder a los túneles llamados “Tunnel Rats”, ratas de túnel.

Usaban todo tipo de trampas a las entradas de los túneles y escondidas en la selva, algunas de ellas bastante bestias.

Con las ruedas de los camiones americanos abatidos fabricaban sandalias de goma muy resistentes pero un truco espectacular y muy ingenioso que usaban era confeccionarlas al revés o sea que pareciera que el enemigo, en este caso el VietCong caminaba hacia el lado contrario…bestial.

Una cosa de los túneles me pareció bastante cutre por no decir otra cosa, al menos a mi modo de ver. En una zona del recorrido tienen un campo de tiro donde puedes disparar todo tipo de armas utilzadas durante la guerra, desde pistolas a metralletas de las grandes pagando unos cuantos dólares por la munición.

La verdad es que las conclusiones que uno saca después de visitar Cu Chi, es que claramente fue una victoria justa donde los vietnamitas demostraron que el “supuestamente débil” es capaz de vencer al más fuerte a base ingenio, astucia, convicción y muchas ganas.

El pueblo vietnamita se unió para derrotar al invasor y dirigidos por el líder revolucionario Ho Chi Minh marcaron el rumbo de una de las guerras más importantes de la historia, que hizo temblar los cimientos de la sociedad americana.

El busto de Ho Chi Minh

La mañana ha sido muy interesante a pesar de que el guía no ha sido de los mejores. Suerte que hace 4 años tuvimos la suerte de visitar Cu Chi con un guía realmente bueno y podíamos completar la info que nos daba el de hoy que era un tanto escasa con la que ya sabíamos.

Regresamos a la ciudad habiendo visto con nuestros ojos uno de esos lugares donde tanta gente sufrió y murió dándolo todo por defender sus ideales y sabiendo un poquito más de una de las guerras que sin duda más veces hemos visto en películas.

Toca tarde de cervecitas y sesión de peluquería que ya toca…

Nos queda pendiente en Ho Chi Minh uno de los museos que nadie debería perderse si visita la antigua capital, el Museo de los Vestigios de la Guerra.

Aquí vas a poder ver la cruda realidad de lo que fue la Guerra de Vietnam y no lo que todos tenemos metido en nuestros minúsculos cerebros proyankies donde Hollywood ha jugado un papel fundamental para conseguir que todos tengamos en el subconsciente la imagen del soldadito americano luchando en la selva, con barro hasta la cintura, rodeado de “malditos charlies”, asesinando por su país, salvando a unos cuantos amigos y regresando como héroe a su tierra.

Descubrirás también que en los años 60 durante 9 años el ejército Estadounidense se dedicó a rociar sobre Vietnam y parte de Laos y Camboya, más de 70 millones de litros de “Agente Naranja” un herbicida creado gracias a la unión del Departamento de Defensa de EEUU con la corporación Montsanto y otros que ha servido para sembrar la muerte y la destrucción durante más de 40 años.

El “Agente Naranja” y sus devastadores efectos se han mantenido en el medio ambiento durante años y en la cadena alimentaria, lo que provoca que miles de niños nazcan con gravísimas malformaciones y enfermedades cada año como el cáncer, la diabetes, la leucemia, el síndrome de Down, las enfermedades mentales o reproductivas y las tremendas malformaciones.

Los efectos el Agente Naranja son visibles ya en la tercera generación de niños vietnamitas y según fuentes de ONGs internacionales unos 200.000 sufren malformaciones físicas graves y más de 1.000.000 de personas son discapacitadas o sufren problemas de salud gracias a la magnífica idea de EEUU y Montsanto.

A pesar de las claras evidencias y de las súplicas reclamando justicia de las miles de familias afectadas por el Agente Naranja, el Gobierno de EEUU no admite su culpa y en lugar de eso gasta millones de dólares anualmente buscando a sus soldaditos muertos en la guerra para repatriar sus restos y enterrarlos en casa y ha pagado más de 180 millones de dólares en compensaciones a los soldados americanos que estuvieron en contacto con el Agente Naranja pero ni un solo centavo de dólar ha sido enviado al país asiático.

El museo tiene un objetivo claro, que la gente vea la crudeza de esta guerra, para que uno sea consciente de que el tiempo no cura todas las heridas y que más de 40 años después los vietnamitas siguen sin perdonar las barbaridades que sufrieron y aún sufren a diario sus gentes.

La población vietnamita reclama justicia a gritos pero aquí se tiene la sensación de que nadie responde a sus llantos y EEUU mira hacia otro lado.

 

Ya llevamos unos días en Ho Chi Minh y nos gusta casi más que Hanoi, el centro es un poco menos denso que el Old Quarter de Hanoi donde cuesta caminar con normalidad, aquí vas fent. Tenemos nuestra paradita de batidos de frutas espectacular donde tomamos uno o dos vasos enormes antes de cenar, los locales donde comerse una buena sopa o un buen postre los tenemos controlados y los bocadillos también así que estamos de lujo.

La única putada es que en breve nos abandona la family así que todos estamos un poco tristones pensando que tocará despedirnos de nuevo por un tiempo. De todas formas aún tenemos unos días para estar juntos y mañana iremos a darnos un paseo por el Delta de Mekong.

El delta, con una extensión inundable de 40.000 km² dependiendo de la temporada se forma cuando el río de los Nueve Dragones como se le conoce en Vietnam desemboca en el mar de la China Meridional. En el delta viven unos 20 millones de personas repartidos en sus 13 provincias.

Se trata de una zona muy rica y con un gran valor económico y estratégico es por eso que a sido lugar de conflictos y disputas desde tiempos remotos.

Como ya hemos dicho anteriormente Vietnam es uno de los pocos países del sudeste donde sale más barato un tour que viajar por tu cuenta. A pesar de que nosotros odiamos los tours y la manera que tienen de enseñar su país a los “viajeros” sumado al tipo de turistas que te encuentras a menudo en los tours, hay que ser un poco realista alguna vez y aceptar que a veces no es necesario complicarse tanto la vida aunque seas un “auténtico aventurero” y creas que viajas de manera alternativa al resto. A nosotros nos pasa hahahaha!!!! Total que pillamos un tour, creo recordar que el de My tho a unas 2 horas de la ciudad, super barato, nos sorprendió el precio y la verdad que no estuvo del todo mal.

De camino al delta paramos a ver un parque con la estatua de un Buda acostado hechando una siestecita a pleno sol, menudo valiente Buda y a visitar un templo budista dentro del recinto.

Un rato más en el bus y llegamos al embarcadero de My Tho donde subimos a las barquitas para recorrer 3 de las cientos de islas que conforman el delta para conocer como vive la gente del lugar.

La primera parada es para ver una pequeña empresa familiar que se dedica a la producción ecológica de miel en el delta. Nos ofrecieron tomar un poco de miel y jalea real ademas de ver como las abejas trabajaban dentro de las colmenas para producir el preciado néctar.

Por casualidad encontré una serpiente enorme dentro de una jaula y uno de los chavales se ofreció a dejar que la cogiera y María también lo que provocó que todo el tour quisiera hacer lo mismo…

Mientras mi padre se entretenía con un pez enorme que atacaba su dedo, tots contents!!

Todas estas islas estan llenas de canales de agua naturales que la gente del delta utiliza como pequeñas carreteras para acceder hasta sus casas o hasta sus cultivos. Desde aquí subimos a una canoa de las que ellos utilizan para moverse y recorrimos un tramo bestial de estos canales, super guapa la ruta aunque fue cortita estuvo muy bien.

Delta de Mekong, My Tho

Delta de Mekong, My Tho

Delta de Mekong, My Tho

Otra vez a la barca y esta vez a otra de las islas a ver como cultivan diferentes tipos de frutas tropicales y como producen caramelos de cocos, muy buenos por cierto.

También nos dejaron probar diferentes aguardientes.

En la última de las tres islas pudimos ver una granja de cocodrilos que crían aquí para consumir su carne y básicamente para su piel, pero que utilizan como atracción turística donde pagando puedes ofrecerles comida con una caña sobre sus cabezas. Unos cuantos niños se dedicaban a putear a los gordos cocodrilos que si pudieran hablar dirían muchas verdades…

Regresamos a Ho Chi Minh satisfechos con la experiencia de hoy, un tour, si, pero la verdad es que por el precio que hemos pagado ha sido muy productivo con un montón de visitas interesantes.

A pesar de que los lugares que hemos visitado están totalmente encarados a los turistas creo que es una buena manera de hacerse una pequeña idea de como vive la gente en el delta y porque no, también una buena fuente de ingresos para los lugareños que viven de lo que el entorno les ofrece.

De vuelta en Saigon mis padres y Maria empiezan a preparar sus mochilas para la vuelta.

Hemos pasado 21 días bestiales recorriendo los casi 2.000km que separan Vietnam del norte de Vietnam del sur. Durante el viaje hemos tenido de todo, nos han pasado mil cosas divertidas y otras no tanto, hemos visitado lugares preciosos, nos han intentado engañar en numerosas ocasiones pero nos hemos salido con la nuestra en otras tantas, hemos conocido gente que nos acompañara para siempre en el camino y sobretodo hemos compartido un viaje espectacular en familia al Lejano Oriente con el único peso de nuestras mochilas a la espalda.

A Veces no es fácil viajar por estas latitudes de una manera improvisada o poco planificada dejandolo todo al azar, sin saber donde vas a dormir mañana o si encontraras fácilmente la manera de llegar al siguiente puerto y menos viajando con la familia.

Tenemos que decir tanto Neus como yo que se han portado como jabatos y auténticos backpackers (ahora está de moda la palabrita) viajando de un lado a otro sin importarles ni horarios, ni la falta de comodidades, ni trayectos eternos de más de 15 horas en tren o autobuses, ni dormir en hoteles de dudosa calidad y una larga lista de cosas que se separan muchísimo de lo que vendría a ser un viaje de gente de 60 años.

Acordándome de ellos mientras escribo y viendo las fotos de mi padre, mi madre y mi hermana cargando con sus mochilas me siento super orgulloso y feliz de haber compartido parte de este viaje con ellos y espero que podamos repetir muchas veces más.

Un besito muy grande noiets, os queremos mucho!!!

 

Nuestra pròxima parada…Australia, nos vamos 3 meses a las Antípodas a ver si el agua del grifo gira alrevés.

 

 

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